El estado de resultados es la película del mes: cuánto vendiste, cuánto te costó y cuánto quedó. Leerlo bien responde la pregunta que importa: ¿el negocio gana o solo se mueve?
| Línea | Qué es |
|---|---|
| Ventas | Todo lo facturado en el período |
| (−) Costo de ventas | Lo que costó la mercadería vendida |
| = Utilidad bruta | Lo que dejó la venta en sí |
| (−) Gastos operativos | Alquiler, planilla, luz, transporte |
| = Utilidad operativa | Lo que deja operar el negocio |
| (−) Intereses e impuestos | Financiamiento y fisco |
| = Utilidad neta | Lo que de verdad quedó |
1. ¿Mi margen bruto es sano? Utilidad bruta ÷ ventas. Si es bajo, el problema está en precios o costo de mercadería (ver margen de ganancia).
2. ¿Los gastos se comen la ganancia? Si la utilidad bruta es buena pero la neta es raquítica, el problema no es vender: son los gastos fijos.
3. ¿La tendencia mejora o empeora? Un mes aislado dice poco; tres meses comparados dicen todo. Mirá las líneas como porcentaje de ventas y seguí su evolución.
La trampa clásica: el estado de resultados dice que ganaste C$20,000, pero la cuenta está vacía. Pasa cuando vendés a crédito o cuando la utilidad se fue a comprar inventario. La utilidad se lee acá; la liquidez, en el flujo de caja. Son dos lentes distintos del mismo negocio (contabilidad básica).
Armar el estado de resultados solo cuando lo pide el banco o la DGI. Es una herramienta de decisión mensual: sin ella, las decisiones de precios, gastos y crecimiento se toman a ciegas.
Cada venta, compra y gasto registrado en Nortex alimenta tu estado de resultados en tiempo real: margen bruto, gastos y utilidad del mes sin esperar al contador.